domingo, 19 de enero de 2014

PESCANDO NAVAJAS
Un abuelo y su nieto se intercambian experiencias entrañables vividas en la misma edad , contadas con distintas edades pero envueltas en esa cálida relación que se establece entre ellos .


Dos escenarios de sus historias el mar y tierras castellanas y una charla sencilla con mucho sentimiento.

El libro lo podeis adquirir en Madrid en la librería “LA FUENTECILLA"

C/ Francisco Brizuela 3

jueves, 16 de enero de 2014

Viajes en papel

Gema y yo hemos participado en el proyecto Viajes en Papel para la Fundación Aladina. Gema como ilustradora del cuento El viaje de Kaled y yo como escritora con el cuento Pescando Navajas.



lunes, 4 de noviembre de 2013

RECORDÁNDOTE

 


Tengo tú cara clavada en mi corazón
si la fuerza de mi deseo tuviese alas
tus brazos apagarían el suspiro de mi pecho
la fuerza de tus labios, el grito de mi garganta

Tengo el azul de tus ojos metido en mi corazón
se....-como son tus manos acariciando
puedo recorrer todas las líneas de tu cuerpo sin tocarlo
he probado tus lágrimas de sabor  amargo

Tengo el aliento de tú boca en mi corazón
siento tú sombra rondando,fantasma de mi lecho
me sorprendo sintiendo tus brazos en mi cintura
cerrando los ojos puedo hasta tocarte....

martes, 4 de junio de 2013

De vuelta a casa


Había regresado por fin a su casa, después de una larga ausencia, en seguida subió a la azotea , era su lugar favorito. Las jardineras, gracias a los cuidados de una amiga estaban bien cuidadas y como la primavera empezaba a despuntar los pequeños arbolitos que se podaron a finales de enero estaban echando sus brotes. Ya tenían flores los alhelíes y los tulipanes rojos asomaban por entre el verde de la hierbabuena. Allí ella respiraba hondo y sentía una paz como en ningún otro lugar. Quizás si alguien le hubiese visto pasar la mano suavemente por las plantas y flores no entendería pero aquella caricia era un recuerdo contenido. No siempre tuvo ese amor a las plantas, es más hubo un tiempo en que le fastidiaba que ellas le robasen el tiempo que él les dedicaba, pero cuando murió y pasados unos días subió a la azotea y las encontró casi secas y mustias les echó un agüita y cuál no sería su sorpresa cuando al día siguiente las encontró enderezadas, le estaban dando las gracias y desde aquel día las cuidaba y ellas le compensaban con su alegre colorido.

Paseo su mirada por los tejados y azoteas próximas y luego alargo la vista hasta el cementerio de San Isidro, destacaba el verde oscuro de algunos cipreses. ¡Cuánto ha cambiado todo ¡ Ahora el espacio esta atiborrado y por el otro lado que en un tiempo veía la sierra y las montañas con su nieve ahora estaba amurallado con una fila de casas.

No estaba dispuesta a que la nostalgia hiciese mella en su corazón así es que rápidamente se calzo unas deportivas y salió a la calle.  Fue al parque al del Barco Pirata , se sentó en un banco el sol lucia y calentaba , se estaba bien , se propuso observar para ver cómo era ahora la gente, sus vecinos ,se preguntaba si después de su larga ausencia reconocería a alguien. Muchos niños jugaban en el parque. El Barco estaba lleno de pequeños piratas que pugnaban por subir a lo alto, escalar y tirarse por los toboganes al mar de arena.

¿Cómo te llamas? Se aventuro a preguntarle al pequeño que jugaba con un cubo y pala en la arena cerca de ella: Pedro, respondió .Se ensimismo mirando como una y otra vez el niño afanosamente llenaba el cubo de arena y lo vaciaba. Nadie parecía estar pendiente de Pedro, así es que ella se intereso. ¿Tú madre está por aquí? Quizás, pensó sea la oportunidad para empezar a conocer a alguien del barrio. No, respondió ¡Ah!         ¿estas con amiguitos?. El niño levanto su cabecita de cabellos negros y ensortijados y abrió mucho sus grandes ojos. No, estoy solo.

Decidió esperar, seguro que en algún momento alguien aparecería. Cerró los ojos. Jugó con sus hijas en el Barco Pirata, le dolían de perseguir con ellos a las tres por las escalas, los brazos de alzar a la más pequeña y tirarla por el tobogán, las piernas de correr detrás de la pelota. Algunos chavales más mayores hacían virguerías subiéndose a lo más alto.

En el parque paseaban personas mayores, algunas en grupos se veía mientras charlaban entre ellas aprovechaban para  quemar algunas calorías. De vez en cuando dejaban paso a un ciclista, a un deportista que corría o a un perro.

Tenía que organizarse, mañana iría al super cerca de casa, haría una buena compra para que subiesen todo y tener para una temporada lo necesario. Esperaba con alegría la visita de sus nietos, planearía con cuidado como tener preparados sus platos favoritos, lo que más le gustaba a cada uno.

Dos mujeres se sentaron en el banco a su lado. Las presto un poco de atención. Eran guapas, de piel morena, hablaban de los niños, cuatro o cinco que correteaban por el interior del Barco Pirata, de las papillas, de las meriendas. Rápidamente pasaron a conversar del pelo y de las uñas, de la peluquería que frecuentaban, por su acento dedujo que su país de origen no era España. Las miro tratando de sonreír y entablar conversación. Pedro cogió una paletada de arena y la vació desde lo alto del cubo levantando una nube de polvo. Las dos mujeres no dijeron nada y se fueron al banco que estaba justo al otro lado.

¿No viene nadie a jugar contigo Pedro? No. ¿Juegas tú conmigo? ¿a qué? .A contar cuentos. Tú primero. Ella escogió uno de los que guardaba en su memoria:

“Cuentan que un labriego subía por la Cuesta de la Vega con su carro lleno de guindas. Tiraba el burro con parsimonia de la colorida carga, cuando una piedra del camino se hincó en su pezuña. Al pegar un respingo se vino a tierra el carro rodando las guindas por el suelo. El labriego se lamentaba de su mala fortuna, gritaba, pataleaba….Pasaba por allí un frailecico que compadecido ayudo a levantar el carro, recogiendo con paciencia las guindas. El labriego sorprendido y agradecido al ver que su carga no se había malogrado pidió al frailecico que le diera sus señas, quería recompensar el favor recibido con un donativo. Pasados unos días acudió al convento con la intención de cumplir su promesa. Llamo  al portalón preguntando por el fraile Antonio que le había ayudado. Aquí dijo el portero no hay ningún fraile con ese nombre, pero puede pasar y le mostrare con gusto nuestro convento que tiene un bonito claustro. Cuál no sería la sorpresa del labriego cuando colgado en una de las paredes había un cuadro con el retrato del mismo fraile que le ayudó a recoger sin estropear ninguna todas las guindas. Pero… si es este el fraile que me ayudo dijo ¡OH! Es imposible este es San Antonio”.

Esta historia Pedro esta recogida en un cuadro ¡Pedro! Grito. Miro a su alrededor Pedro no estaba. En todo lo que su vista podía abarcar no vio al niño. El sol se estaba poniendo y sintió frio. Las mamás recogían los juguetes desperdigados por la arena del parque.

Gracias Pedro por hacerme compañía. Regresemos a casa que tenemos mucho trabajo por delante.

 

viernes, 19 de abril de 2013

PRIMAVERA

Hoy con el nuevo día, renace la esperanza

Un leve rayo de sol entra por mi ventana

El aire me trae tú cálida mirada

Olor de café recién hecho y tostadas

La risa de tú hija alegra mi alma

Da vigor a mi cuerpo, chispa a la mirada

Me hace levantar los ojos y decir gracias

El cielo es azul, la noche clara

Hay numerosas estrellas, luna plateada

Toda la belleza trasciende, asombrada

De una semilla que era casi nada
 

Ha nacido un brote, un árbol con ramas

Puede que hubiera estiércol para que brotara

Dolores, penas, inviernos, nevadas

Pero esta primavera hay que aprovecharla

No me pierdas ni un segundo de su risa y sus caricias

Yo por mi parte para esto soy una avara
 

sábado, 2 de marzo de 2013

EL PASO DEL TIEMPO






Una vida desde la fe se asemeja más a la subida a una montaña que a la somnolencia de quién esta sentado al lado de una chimenea . Ahora bien , quien emprende la travesía sabe y experimenta cada vez más que la aventura a la cual nos invita la fe, merece la pena (Benedicto XVI).

La fidelidad es una virtud que supera el tiempo, tiene que ver con la eternidad ?????.

El futuro se construye donde los hombres se encuentran mutuamente con convicciones capaces de configurar la vida y el buen futuro crece donde estas convicciones vienen de la verdad y a ella llevan . (Benedicto XVI)

La luna hizo su ronda por el cielo tantas veces que perdí la cuenta (Isabel San Sebastian . Un reino lejano).

Espero que mi vida continúe siendo como un sendero . Mientras caminaba hacia La Meca, vi con claridad que en la trama del mundo la vida del hombre es de todas formas una gran ventana que supone mi crecimiento, hacia lo máximo del ser , una maduración ,una unificación pero al mismo tiempo paradas, crisis y disminuciones.
(Jesús Sanchez Adalid - El Mozárabe).

viernes, 8 de febrero de 2013

POR SAN BLAS LAS CIGÜEÑAS VERAS

Una  mañana de cierta primavera llegaron a lo alto del campanario de un pueblo castellano María Cigüeña, José Cigüeño y Pepito Cigüeñin. Venían de muy lejos, el lugar les era muy familiar y muy querido. José Cigüeño paseo su vista lentamente por todo el paisaje, como queriendo comprobar que nada había cambiado, y que cada cosa permanecía en su sitio.
Allá a lo lejos se divisaba el cauce de un pequeño riachuelo con su puente, una pareja de vacas tiraba de una carro. El hombre iba delante, amoldando su paso al cansino de los animales. Unas cuantas mujeres lavaban la ropa y la tendían sobre la hierba o en las paredes de piedra de los prados  .A ráfagas se oían las risas y su parloteo. También sonaban , de vez en cuando, algunas esquilas.
José Cigüeño pensó que el vaquero con sus vacas no debía de andar muy lejos .María Cigüeña estaba muy atareada colocando las ramitas del nido en su sitio, mientras Pepito Cigüeñin no dejaba de dar la lata rebulléndose en el nido, hasta reconoció   José Cigüeño el gallo del tío Tino, que había crecido mucho y tenia el plumaje cambiado.¡Caramba! le comento a María Cigüeña, que orgulloso se ha vuelto este animal, mientras observaba como el gallo se paseaba con la cabeza erguida por el corral.
Ya salía humo de muchas chimeneas y  le pareció percibir el burbujeo de los pucheros cociendo en la lumbre al pie de los leños, lo que si llego hasta él de un modo claro fue el olor a leña quemada y esto le hizo recordar que era necesario aprovisionarse de algún alimento, pero no quiso hacerlo sin antes haberse paseado con cierto detenimiento por todo el campanario , el tejado y hasta asomar el pico al camposanto que estaba al lado de la misma iglesia.
¡Qué orgulloso estaba él de este lugar, que era su casa por algún tiempo! De todos los nidos  que tenía, este era el que más le gustaba. Las casas subían por la ladera del monte hasta cerca de la iglesia, que estaba en lo alto, parecía como si las chimeneas y los tejados estuvieran de rodillas.
Sino hubiera sido por que el estómago empezaba a dar señales de no tener nada dentro estaría aquí un rato más, pero Maria Cigüeña había terminado ya el arreglo del nido y con su tac-tac llamó a José Cigüeño. Se cogieron de las alas y fueron volando a buscar alimentos no muy lejos .
Pepito Cigüeñin a pesar de las advertencias que su madre le había dado, no dejaba de moverse de acá para allá en el nido y es que era muy travieso.
Oyó voces y asomó el pico más y más, para poder ver de donde venían. Entonces fue cuando por primera vez supo quien era Teruche. Tenía la cabeza llena de tirabuzoncitos negros que caían en cascada desde el recogido del lazo, casi siempre de colores muy vivos. Pepito Cigüeñin veía como la niña entraba y salía por la puerta de la casa muy atareada en arreglar la casita de sus muñecas y vestirlas a todas, ahora sacaba un paño de cocina y arropaba a una de ellas, luego traía en su manita unos granos de arroz y los echaba en un pequeño pucherito de aluminio con mucho cuidado, tapaba y lo arrimaba al fuego , de vez en cuando removía con una pequeña cucharita y meneaba la cabeza simulando probar el exquisito guiso que estaba preparando contrariada porque el parecer no estaba en su punto. Embelesado    Pepito Cigüeñin con los juegos de Teruche no se dio cuenta que su pico se asomaba demasiado y cayó dando vueltas desde lo alto del campanario. Sus huesecillos se estremecieron, crujieron y pudo dar gracias a Dios de caer encima de una enorme boñiga que aquella mañana había depositado la vaca del tío Quico.
En el silencio de la tranquila mañana  Teruche percibió que algo trágico habia ocurrido en el  nido de las cigüeñas. Miro hacia la torre de la iglesia con el corazón estremecido en su pecho y le dio el tiempo justo de ver como Pepito Cigüeñin se desplomaba desde el nido del campanario. Su piar dolorido. Alarmada llamo a su amigo Pedro El Aturdido y entre los dos recogieron con mucho cuidado al magullado Cigüeñin.
De cómo volvió al nido ya os lo contare en otra ocasión porque sino sería muy largo.

miércoles, 30 de enero de 2013


UN LIBRO PERDIDO

Olía a fresco por el paseo del Prado , Pepe había regado los jardines, era de mañana y pocas personas en la calle caminaban sin prestar mucha atención, ni a los jardines recién regados , ni a Pepe arrastrando su larga manguera amarilla para enrollarla y echársela al hombro. Pepe es muy delgado ,tiene mucho pelo pero ya muy blanco, un aire cansado. Lleva botas altas de goma .Tiene los ojos muy azules , azul cielo y una chispa en ellos que combina estupendamente con su sonrisa burlona . No se separa de su pitillo colgado casi siempre en su boca.
Esta mañana, como todas, no piensa en nada , automáticamente realiza su trabajo. Un reguerillo de agua sucia corre por el bordillo de la acera . Ahora se ha sentado a fumar un pitillo en uno de los bancos de piedra y se topa con un librito pequeño, esta un poco ajado, pero lo guarda en un bolsillo. ¿Quién puede imaginarse el itinerario de ese libro encontrado al azar?








sábado, 19 de enero de 2013

AÑORANZA

Noche escóndeme tus misterios
Rodéame de melancolías
Cúbreme de silencios
Platea luna las sombras siniestras
Envuelve con lava de luz
Apaga las músicas estridentes
Echa un manto sobre el humo
Cristaliza las fuerzas de pasión
Que las figuras de sal
Conviertan el humo en colores
Las olas del mar suenen acordes
Sinfonía sin parar de eternidad
Y en cada casa blanca
La sombra de la luna suavice de plata
El negro del alma en vela
Despierte el sentido con suave rayo
Del cielo violando el cristal
Sin meter ruido
Volando un coche en el aire
Dormido en el muelle colchón
De silencios violentos rojizos
Noche de la gran ciudad
Me dan envidia tus silencios dormidos
Cuando mi alma a pesar mío
Rompe todos los silencios
Todos los sonidos
Y lucha por descansar
En el regazo de amor
En el cobijo de tus cálidos brazos
Y encontrar el hueco
Por el gorrión su nido
En una gran ciudad
De coches sin ruido
De noches dormidas
De luna en sigilo
Cuando la añoranza
De un amor vivido
De una pasión que se ha ido
Resuena en el latido
Y duerme en el olvido




miércoles, 2 de enero de 2013



 

-La esperanza es el bastón en que se apoyan los amantes. Camina apoyado en él y úsalo para espantar los pensamientos negativos.(Shakespeare)

- No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad (Platón)

- La medida del amor es amar sin medida (S. Agustin)

- El amor es la superación de la diferencia en la unidad…???

-Inefable es lo incomparablemente bello, que al romper con su esplendor la armonía de lo creado despierta en nosotros la idea de lo infinito….?????.

La tristeza es la escoria del egoísmo (S.Josemaria )

martes, 11 de diciembre de 2012

EL TERREMOTO


Aquel día Pedro “El Aturdido” se había levantado sin ganas de hacer nada, estaba decaído, como el día: gris, plomizo, sin embargo cuando salió a la calle los colores parecían más brillantes que nunca porque las hojas de los árboles tenían un barniz que la lluvia de hacia solo unos minutos les había pintado y las tejas estaban más rojas y las pizarras de un negro más intenso. Penso en los problemas de matemáticas que todavía tenía sin resolver y su ánimo volvió a decaer. ¡No tenía ganas de ir al colé! El humo de una chimenea se elevaba airoso confundiéndose con los algodones de las nubes. Entro en el corral de la abuela ¡traigo la leche! La abuela ya tenia puesto el cocido y los garbanzos saltaban alegres mezclados con el tocino y la carne. Se quedo mirando la olla rebullía ¡glup glup! ¡Pedro tráeme los huevos del gallinero antes de ir a la escuela! Si abuela.

Al salir nuevamente a la calle percibió aquel olor tan especial de los días de lluvia, mezcla de hierba, flores mojadas. ¡Hola Pedro! Era su amigo Trampantojos el que se presentaba en sus peores momentos y eran amigos porque compartían las peores travesuras, su imaginación la de Pedro El Aturdido, se juntaban con la maldad del Trampantojos y aquello era una mezcla explosiva ¡Una bomba!

Las gallinas picoteaban en el corral ajenas al terremoto que se aproximaba y las vacas rumiaban pacíficamente conviviendo en armonía.

Trampantojos susurro: Pedro, el gallo pelirrojo tiene manía al gallo pequeñajo, a todas horas le pica y le incordia, pienso que hoy sería un buen momento para darle un escarmiento ¿Qué te parece si les atásemos y que tengan que pasar todo el día juntos para ver si acaban por entenderse?

En un santiamén acabo el día gris y plomizo para Pedro “ El Aturdido”, Trampantojos corría, perseguía y gritaba al gallo pequeñajo y Pedro al pelirrojo.

El Terremoto que se formó en el corral no se puede explicar en pocas palabras, las gallinas cacareaban y subían con su corto vuelo chocándose unas con otras, la vaca que se había levantado perezosamente, entumecidas las patas, tuvo que aligerar e indecisa y aturdida chocándose con los pesebres, acabo arrastrando las palas, los cubos y salió haciendo sonar rabiosamente la esquila que colgaba de su cuello por el portalón del corral hacia un rumbo desconocido. El perro empezó a ladrar con furia y finalmente Trampantojos cayo sobre el nidal aplastando la pareja de huevos que las pacíficas gallinas habían colocado con amorosa delicadeza, pero... sin el gallo pequeñajo en sus manos. Pedro miró a su alrededor ¡era un terremoto! ¿Qué iba a pasar?

¡Dios mío! Es la hora del colegio. Salieron corriendo a la escuela.

Sentados en su pupitre Pedro “El Aturdido” y Trampantojos escuchaban al maestro que explicaba, lo que era un terremoto y su efecto devastador.

Pedro “El Aturdido” pensó en otro terremoto el que había provocado con su amigo Trampantojos.



martes, 27 de noviembre de 2012

MI HOGAR


El silencio de mi hogar, es dulce

Trae a mi corazón recuerdos de amor

En el silencio de mi hogar oigo mejor sus risas

Siento sus pasos por el cuarto o la cocina

El silencio de mi hogar, es beso

La gota del grifo  rítmicamente cayendo
Lo deja en mis manos, mis labios, mi pecho

Y una música lejana, en mi recuerdo

El silencio de mi hogar, es niño

Juguetes, risas, llantos, baberos

Ruidos de cacharros de cocina

Perdidos en la música del tiempo

El silencio de mi hogar, es muerte

Que acorta la lejanía de un tiempo

Y descubre en el azul del balcón

Los azules ojos que un día se clavaron muy dentro

El silencio de mi hogar, es Dios

Que puso en el todo lo bueno

Amor, amistad, hijos, encuentros

Y el sol que a través de los cristales

Inunda todo por dentro.

domingo, 11 de noviembre de 2012

La salida del cole

Ilustración Gema García Ingelmo

Salíamos del cole con una alegría inusitada. Olíamos a lapiceros y papel. Nos esperaba una suculenta merienda que todos los días nos traía la abuela. Hoy le llevaba una botella que habíamos decorado y estaba seguro que le iba a encantar . Ella siempre acogía con entusiasmo cualquier cosa que yo le daba. Esas tardes de primavera cuando el curso escolar tocaba a su fin tenían un sabor especial.

viernes, 9 de noviembre de 2012



El tiempo se lo lleva todo menos el amor. ???

Comunicar viene de compartir,si yo puedo mirar a través de tú perspectiva y tú de la mía veremos algo que no habíamos visto a solas.????

La fe es una virtud de la inteligencia mediante la cual tiene comienzo en nosotros la vida eterna (Santo Tomás de Aquino).

La libertad verdadera es el privilegio de poder vincularse a lo perfecto.????

Donde no hay mata no hay patata (Bego).

La esperanza es como el sol cuando caminamos en su dirección la sombra de nuestros problemas va detrás de nosotros. (Samuel  Smiles)





domingo, 21 de octubre de 2012

EL NIÑO QUE NO CONOCIA EL MEDITERRANEO

         Había una vez en un pueblecito de Salamanca un niño al que en la escuela le llamaban Pedro el Aturdido. A Pedro le encantaba su pueblo, con su iglesia cortejada por varias hileras de casitas de piedra bajando por las laderas, su campanario y su nido de cigüeñas situado estratégicamente en lo alto del monte. Le gustaba desde allí ver la era en los días calientes de verano, con sus parvas y las vacas somnolientas dando vueltas y más vueltas arrastrando el trillo. Por eso le llamaban Pedro el Aturdido porque se le iba el día en esas contemplaciones.

         Otra cosa que le encantaba era escuchar el viento soplar desde el cementerio y también observar al pastor con su rebaño de ovejas triscar por los campos.

         A veces se quedaba mirando ensimismado como un carro lleno de heno cruzaba el viejo puente que atravesaba un río medio seco con la yunta parsimoniosamente guiada por un hombre del pueblo con su gorra y su ahíja.

         Pedro desde que ayer en su escuela, en la enciclopedia estuvo estudiando los límites de la Península Ibérica y leyó un nombre mágico MEDITERRÁNEO no tenía sosiego  Aquel mar azul se había clavado en su retina y con el dedo índice había acariciado todos los contornos de tierras que sus aguas bañaban. Su mirada fija, perdida desde el alto campanario de la iglesia quería descubrir en el lejano horizonte aquel contorno azul al final de las secas y doradas tierras castellanas.

         Aquella tarde al salir de la escuela se tumbó en el prado boca arriba y el cielo limpio de Castilla le trajo a su memoria otra vez la palabra mágica MEDITERRÁNEO, cerro los ojos y se sintió mecido por sus suaves olas y los tordos se convirtieron en gaviotas en playas de arenas finas. En el monte, a lo lejos las encinas se le antojaron naranjos y el viento trajo su aroma suave. Tomó entre sus manos un puñado de paja seca y subiéndolas la dejo caer suavemente entornando los ojos le pareció un montoncito de arena. Salió corriendo abrió la puerta como una exhalación, unas cuantas gallinas que picoteaban las boñigas de las vacas,  cacarearon en desbandada, una de las gallinas que cobijaba amorosamente bajo las alas a sus polluelos lo hizo más desesperadamente cuando se desperdigaron bajo las ruedas del carro y las patas de algunas vacas que rumiaban tumbadas en la paja o comían pienso en el pesebre. ¡Madre! ¡Madre! Gritó ¡Tengo que ir a ver el MEDITERRÁNEO! ¿el MEDITERRÁNEO? Pedro, Pedro no digas tonterías y lávate las manos para cenar.

         Delante del plato de sopa, moviendo con la cuchara un currusco de pan que flotaba en el caldo Pedro pensó que era un barco que navegaba y musitó MEDITERRÁNEO, MEDITERRÁNEO, quiero conocer el MEDITERRÁNEO.

martes, 9 de octubre de 2012

ESTAMPA


Ilustración Gema García Ingelmo
 Para llegar a la playa de arenas finas

 Donde mi espíritu reposa ahora acariciado por el sol

 Recorrió mi cuerpo entre espinos, pedregales,

 Bochornos de calor, secos de agua, sin amor.

 Violentamente se quemaron mis entrañas

 Con el líquido abrasivo que sonroja,

 La carne sufrió las consecuencias

 De una química que se volvió loca

 Lucho el ángel y el demonio, duramente

 Destrozaron y minaron las batallas mis tejidos

 Solo el bálsamo de una amor querido

 Pudo curar la sucia carne desgarrada

 Inhumanos pero bien vestidos me ayudaron los sentidos

Las aguas de la playa llenas de yodo y de sal

No se inmutaron ,una y otra acariciaron

Aquella podredumbre maloliente

Para sanar y convertirse en sal

Un cuerpo que parecía indiferente

!Qué paciencia la del agua, la del sol, la de la arena!

Qué deshizo en cristales mágicos todos aquellos residuos

Para llegar por fin a la playa

Dónde los niños entre risas hacen con la arena un castillo.

viernes, 5 de octubre de 2012



Cada niño que nace nos trae la sonrisa de Dios y nos invita a reconocer que la vida es un don que es preciso acoger siempre con amor y conservar con esmero en todo momento (Benedicto XVI)


Se muere por lo que se cree, no por lo que se sabe (Unamuno)
 

Amar es principalmente un acto interior una mirada constante del corazón al ser amado (Mercedes Malavé).


El tiempo se va, la eternidad espera. (leyenda reloj Wadovice).


Vivimos todos en tinieblas pero los que saben alimentar esperanzas son capaces de levantar los ojos y ver las estrellas .(Oscar Wilde).


El tedio, la tristeza y el miedo son además  de fuertes emociones, poderosos enemigos ( Tomás Moro)

lunes, 1 de octubre de 2012

Juegos Infantiles

 
 
Jugábamos con las nubes, cuando éramos pequeños,
Hacíamos  elefantes de algodón en el cielo,
se  escapaban raudos movidos por el viento
Éramos capaces de volar en trineo,
sorteando  con valentía nubarrones negros.
Tus ojos tenían resplandor de lo eterno
El aire limpio subía hasta el cielo
Mis pies rozando el mezquino asfalto
Hizo de revulsivo para recordar aquello
Me prometí a mi misma mirar al cielo
Hoy estaba claro de azul muy intenso
Ni una nube para alimentar mi ingenio
Eche de menos tus ojos de inocencia llenos
Por encima de tejados elevar el vuelo
Atraer las nubes a mi espíritu inquieto
Inventar figuras como hacíamos de pequeños
¿veis aquellas de allí? Son dos oseznos
¡mira! Una jirafa se la lleva el viento
Minuto a minuto ver pasar el tiempo
Descansando el corazón en Tú Amor Eterno


miércoles, 26 de septiembre de 2012

La Cocina de la Abuela




 
 
El cocido humea, asi  es que seguí el rastro de aquel tufillo que llegaba de la cocina de la abuela. Ahora prepara la olla, cuando hierva agregara los garbanzos. La chimenea crepita, dos troncos gruesos se queman , el caldero cuelga hirviendo con los salvados y las cáscaras de patata, para los cerdos.

En el escaño yace la cesta para la comida de los segadores. Cuando esté lista pondrá todo dentro.Coge agua fresca de la tinaja. Lava los platos , ojea la olla , por el asa la voltea como jugando con ella. Mientras fisgoneo se me hace la boca agua